Últimamente venimos dando vueltas a esto, a cómo ha cambiado la percepción de lo que uno es en función de cómo ha cambiado la sociedad. Hay más distancia entre los que somos treintañeros y los que han nacido 15 años después, que entre los treintañeros y nuestros abuelos. Y es que la forma de relacionarnos ha modificado nuestra conducta a una velocidad que todavía nos tiene mareados. Yo entregué el fin de carrera en 2005, es decir, en el pleistoceno, el año que empezó youtube, y dos años antes de que facebook se tradujera al español, la gente en quien yo pensaba para inventar arquitectura ya no existe. No quiero decir que lo anterior no valga, digo simplemente que aún estamos asimilando las estructuras políticas y posibilidades de relación y de cambio que nos permite una herramienta como internet y las redes sociales y cómo todo esto ha transformado nuestra propia individualidad.
Si bien en la Antigua Grecia la filosofía al preguntarse ¿qué somos? Se respondían ‘uno es lo que es’, hasta el siglo XVII donde los cartesianos se planteaban que quizá ‘uno es lo que piensa’, y en el S.XX Nietzsche u Ortega y Gasset parecían estar a favor de la idea de que ‘uno es lo que hace’, y aunque a final del S.XX parecía que estábamos en la era más cutre donde ‘uno es lo que parece’; ahora mismo, con internet primero, las redes sociales después y la llegada de los smartphones, que hacen que las dos anteriores sean parte de la vida de todas las personas en todo momento, que seamos cyborgs!, estamos seguras de que hoy, ‘Uno es lo que comparte’. En internet encontramos millones de creadores y editores de información y de comisarios de arte que comparten su punto de vista constantemente con los demás. Y lo hacen porque sí, porque quieren, por el puro placer de compartir.

Nosotras intentamos replicar este modelo en el plano analógico realizando exposiciones en la calle y regalando lo que hacemos a los viandantes de forma que se establece una plataforma de comunicación en torno al espacio público y al arte donde todos los agentes que participan: artistas, observadores, regalados, comisarios, son pares, y modifican los resultados en función de la interacción entre ellos. El exponente de esta forma de pensamiento lo llevamos a cabo con exposiciones multiparticipativas y multicomisariadas como son ARCOTANGENTE, lagaleriademúsica o los #MurosCiudadanos donde las personas son las que se exponen. No estamos seguras de qué es arte hoy día pero de lo que estamos seguras es que el arte no puede ir separado de la sociedad, no puede excluir a la gente, de hecho para nosotras la nueva forma de hacer arte es precisamente provocar el encuentro entre los creadores y el público, es ese nuevo espacio de relación abierto y algo anárquico.

Pero también ‘compartir’ es parte fundamental de nuestra metodología de actuación, de relacionarnos entre nosotras y con los demás (seguramente es algo que tiene que ver con el género y que las dos seamos chicas). Compartimos como actitud, contamos los fracasos y los problemas y no sólo los éxitos como a menudo, ocurre en las redes sociales y que más tendría que ver con la filosofía del ‘somos lo que parecemos’. Nos gusta compartir nuestra parte personal y creemos en ello, contar lo que nos emociona.

Y bueno, entre las cosas que más nos emocionan, una de las cosas más increíbles es cuándo la gente nos escribe y nos dice cómo les hace o les ha hecho sentir lo que hacemos… eso es muy guay… aunque sólo fuera por eso lagaleriademagdalena tiene sentido.

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