Ir a Alicante #deviaje supone ver a Pablo y a anA, y eso es estupendo.
Viven en la playa de San Juan y siempre me acogen en su futón y oigo el mar por las noches y siempre estoy deseando volver.

anA ya expuso con mucho frío el invierno pasado ‘tu amor llegó como una ola y se fue como un tornado’ y la verdad es que aquella vez soplaba un viento como un tornado, que casi se lleva toda la obra.

Pero esta vez era todo improvisado, qué tenemos, qué hacemos, qué necesitamos, cómo lo hacemos y ya es jueves y lo hacemos. Contábamos con un montonazo de piezas circulares de cartón cortesía de cartonlab, quienes las habían hecho para hacer una lámpara o algo así.
Trabajar con anA Gilsanz es estupendo, porque en seguida entra en frecuencia magdalena y se pone a idear un montón de cosas que encajan perfectamente en nuestro trabajo, y esta vez también. Nos planteó reutilizar estas piezas , convertirlas en flores urbanas y plantarlas en la gran valla de obra que hay en Alfonso X, reivindicando el solar como público y como un lugar en el que se pudiera pasear entre plantas y flores que tanta falta hacen.


Ya teníamos el qué, ahora necesitábamos saber cómo, y para eso no hay nada mejor que visitar un chino! y en Alicante tienen un chino enorme, el Mercachino, súper ordenado, la envidia de los chinos de nuestro barrio en Antón Martín.
El caso es que sin saber muy bien, cogíamos una cosa, la soltábamos, cogíamos otra… y así hasta que nos hicimos con unos vasos de plástico que servirían de macetas, unas esponjas que serían la tierra sobre las que se pincharían unos palos a modo de tallo que terminarían en las florecitas!


Finalmente Pablo, nos dio la idea de inventarnos nombres nuevos de plantas, y anA en un chimpún se inventó unos 50 nombres que incluían, Magdalenis Superior, Locatis totalis, artista vulgaris y un montón más a cual más divertido.


Así, que el jueves quedamos, previa manifestación por los recortes en educación, y nos fuimos a una heladería a ultimar detalles, y al desplegar nuestra flora sobre la mesa, en seguida nos convertimos en la atracción del lugar; además los que regentaban el local, nos dejaron una bandeja en la que, por cierto, las plantas con su imán correspondiente se agarraban rebién y nos dirigimos a montar nuestro jardín vertical.

Como siempre y una vez más, a pesar de ser de noche y día de diario, comenzaron a acercarse un montón de personas a ver qué era eso, y a llevarse sus regalos urbanos como puede verse en el vídeo, que por cierto lleva una canción de la peli de Jarmusch ‘Flores rotas’.

Al llegar a casa nos encontramos con la sorpresa de que About the street se había llevado una de las flores y lo había twiteado y facebookeado a una velocidad pasmosa! muchísimas gracias!
Al día siguiente sólo quedaba una!, aunque en parte fue por un fallo de producción porque la valla tenía muchas capas de pintura y el imán no adhería bien… es lo que tiene trabajar en la calle, que nunca se sabe qué te vas a encontrar, y eso es maravilloso.


Muchísimas gracias a anA por ser tan magdalena, a Pablo por ayudarnos y venir a vernos, a la madre de Pablo por venir, a Cartonlab por proveernos de material y a About the street por su maravillosa e inesperada difusión.

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