Un día más, agarramos nuestros imanes y nos disponemos a dar vida a la valla de obra cercana al Forat de la Vergonya tan popular y tan controvertido al mismo tiempo.

En esta ocasión inauguramos otra de nuestras neveras urbanas, una de nuestras instalaciones interactivas por excelencia: utilizamos el cutter para cortar palabras de los carteles de los conciertos de la calle, los pegamos sobre cartones y finalmente le adherimos imán en el el dorso.

Trasladamos la idea del juego de las palabras imantadas de las neveras a la escala urbana.

Colocamos las palabras por latarde, y tuvieron mucho éxito por lo que nos comentó una señora que regentaba un local vecino y que se quedó con la palabra ‘príncipe’ porque le gustaba y por la noche vimos a un señor muy malencarado, que cogía las palabras, arrancaba el imán y después nos tiraba la palabra al suelo!!! qué escándalo! Le explicamos que era algo para que jugara la gente y que si lo rompía… pues ya no servía ni nada. Pero no entraba en razón, y es que siempre hay gente dispuesta a enfadarse y a enfadarnos!

Como somos majas pero tenemos un amor a lo que hacemos, con lástima pero con razón, nos llevamos las palabras a otro lugar en el que la gente pudiera disfrutarlas de verdad… ¿dónde?, pues a nuestra valla de Príncipe, pero eso ya lo contaremos en otro episodio!

 

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